El Paintball consiste principalmente en el enfrentamiento entre dos equipos de jugadores. Hay muchas maneras de competir en este deporte, pero existen una serie de reglas básicas que van a ser comunes para todos los juegos de paintball Madrid.

La importancia de la seguridad

Como en muchos otros deportes, la seguridad es prioritaria a la hora de jugar al Paintball para preservar la salud y el bienestar de los jugadores. Una partida de Paintball exige un respeto riguroso de las normas de seguridad. Con ellas vamos a evitar que los jugadores puedan resultar heridos.

Por tanto, para poder participar en una partida, es necesario que cada uno de los jugadores conozca y respete las reglas del juego. Una instalación de Paintball profesional y certificada, les exigirá a todos sus jugadores el uso obligatorio de una máscara especialmente adaptada para este deporte.

La Máscara en el Paintball, es la parte del equipamiento más importante. También reciben el nombre de caretas. Todos los jugadores deben llevar su máscara durante toda la partida. Esta debe estar convenientemente ajustada, que no exista la posibilidad de que se mueva o de que se caiga. En el caso de los niños, existen máscaras más pequeñas especiales para ellos.

Suele ser de plástico o de metal ligero, cubre toda la cara y se curva sobre las orejas, con una parte frontal por la que podremos ver. Aunque las bolas de pintura no produzcan heridas serias o permanentes en la mayor parte del cuerpo, los ojos y los oídos son más vulnerables a las heridas si les impactase una bola de pintura.

Las máscaras para Paintball están especialmente diseñadas para este deporte y pueden soportar un impacto directo de una bola de pintura a más de 90 metros por segundo.

También será obligatorio que, en el caso de asistir árbitros o espectadores que se encuentren dentro del área del juego, lleven la máscara. Por supuesto, el equipo de Megacampo es el encargado de supervisar el buen estado de todo el equipamiento, ya que jamás se le entregará a un jugador una máscara con fisuras o que no se le ajuste bien.

Por otro lado, los jugadores también van equipados con monos para no mancharse la ropa, aunque se permite que cada uno lleve su propia vestimenta si así lo quiere, siempre que sea cómoda y de la que no se pueden borrar las marcas de pintura.

Velocidad de las bolas y dispositivos de bloqueo

Respecto a las bolas, la velocidad máxima permitida estará entre 60 y 80 m/s, nunca superando los 90 m/s. Una bola de pintura a una velocidad superior a 90 m/s puede hacer mucho daño . Velocidades menores, pueden hacer daño si son disparadas de cerca al no romper la bola al impactar, algo que se debe evitar.

Los campos de Paintaball profesionales cuentan con medidores de velocidad denominados cinemómetros.

La velocidad a la que se disparan las bolas debe comprobarse varias veces al día y siempre dejar un margen de seguridad, ya que condiciones atmosféricas como la temperatura, la humedad y la presión atmosférica pueden afectar a la velocidad.

Por último, las marcadoras deben permanecer bloqueadas para evitar los disparos involuntarios. Estos disparos involuntarios podrían producirse antes del juego, cuando uno ya está eliminado o al terminarlo es decir, cuando ya no están participando activamente en el partida.

Para ello existen dos sistemas de seguridad en las marcadoras más modernas: el seguro de la marcadora (sistema de bloqueo) y el calcetín del cañón.

El calcetín tiene forma de una especie de bolsa o tapón, que cubre el extremo del cañón, y que se sujeta mediante un cordón elástico enrollado a la marcadora. De este modo atraparía una bola de pintura que pueda ser disparada por accidente.